Semana 35 de embarazo

SEMANA 35 DE EMBARAZO


Ya son 8 meses de embarazo y tu bebé pesa alrededor 2,3 kg y mide entorno a 46 centímetros desde la cabeza a los talones.



En estas últimas semanas tu cuerpo le transferirá a tu hijo inmunidad temporal contra enfermedades propias de la infancia, por lo que el recién nacido estará protegido hasta la administración de las primeras vacunas.
Las últimas transformaciones en tu cuerpo son muy importantes. Como consecuencia de los últimos estirones de la barriga puede que tu ombligo sobresalga.

El cuello del útero va dilatándose preparándose para el parto. Probablemente te llegará debajo de las costillas, aumentando 15 veces su tamaño original y presionando sobre los órganos internos, provocando acidez, pequeños problemillas digestivos y unas ganas tremendas de ir al baño.

A medida que te acercas a la fecha del parto, tu pelvis empieza a expandirse para que el bebé pueda pasar por el canal vaginal. Esta expansión hace que las mujeres embarazadas caminen balanceándose. 

Es muy importante evitar en la medida de lo posible, estar estirada mirando hacia arriba durante períodos de tiempo largos, ya que favorece la compresión vascular de la vena cava que puede producir a la embarazada sensación de mareo.
La mejor postura para descansar es de lado (aún mejor del izquierdo), para que haya una mejor oxigenación y circulación de la sangre.
El bebé se está encajado y se pone en posición fetal. No te preocupes si aún no ha cambiado de posición, el peque todavía puede dar varias vueltas en tu barriga antes de nacer. Tiene menos espacio pero no significa que se mueva menos.

Probablemente tu médico aumente la frecuencia de visitas a su consulta y te pida que lleves un control sobre los movimientos del bebé para controlar su nivel de actividad.  

Sobre esta semana suelen realizar las pruebas del estreptococo del grupo B, para comprobar el nivel de bacterias que puede haber en la vagina.
Generalmente esta bacteria no produce ningún tipo de problema en los adultos pero durante el embarazo, puede contagiar al bebé. Para evitar cualquier complicación, si tienes esa bacteria te aplicarán antibióticos intravenosos durante el parto.

El cultivo se hace introduciendo muy levemente,  un palito parecido al bastoncillo de los oídos pero más alargado, por la vagina y otro por el recto. Aunque pueda parecerlo, esta sencilla prueba no es nada dolorosa y puedes hacerla tú misma.
Durante esta semana puede coincidir que vuelvan a realizarte un análisis donde valorarán los niveles de anemia, la serología de toxoplasma y las pruebas de coagulación para poder administrarte la epidural si lo deseas.

La próxima semana escribiremos sobre los cambios que se producen en el bebé y en la mamá en la semana 34 de embarazo.



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